Ante todo, un Golpe de Estado es un "cambio forzado de Gobierno". (CNN dixit)
Olvídese de los gorilas y de la Teoría de los Tres Tercios (un tercio de dirigentes contrarios desaparecidos y asesinados, un tercio desaparecidos, torturados y presos; y el último tercio, desaparecidos por unos días y expulsados del país). El Almirante Merino era un bruto y un borracho y su idea es estúpida. De uniformados, lo menos posible. Son como las cabareteras, caros y de mala clase y en estos negocios tienen la tendencia a quedarse con todo.
1º Lo primero es crear un ambiente a favor del cambio de Gobierno. Si no tiene usted el control, de los medios de comunicación, olvídese de la idea de dar un Golpe de Estado.
Para crear ese ambiente todo vale, mientras sea publicado por los medios de desinformación nacional y extranjeros. Mejor extranjeros, porque rebotan desde el exterior con la aureola de ser verdad. Este es un período de algunos meses (mínimo tres meses).
Algunas ideas:
Diga que el Presidente es inepto. No necesita demostrar nada. Mejor si puede hacer caricaturas que lo ridiculicen.
Una buena crítica destructiva de todo lo que haga o quiera hacer el Presidente.
Invéntele amores y amoríos. Cualquier cosa que sirva para crearle una imagen de inmoral, borracho drogadicto, etc.
2º Lo segundo es lo más importante. No olvide pedir permiso a la Embajada de los Estados Unidos. Si no lo consigue, busque un buen lobbista que le relacione con el Pentágono (también puede autorizar Golpes de Estado sin el apoyo de Obama). Los boys de la CIA le aconsejarán en este punto. Déjese guiar por ellos, que para eso les pagan muy bien y les han entrenado en desestabilizar, desinformar y dar golpes de Estado. (Tiempo máximo para estas gestiones imprescindibles: un mes). Con ellos ya tiene en el bolsillo a la OEA, la ONU, el FMI, la OTAN y a los países del Mundo Libre.
3º Ahora viene la fase delicada de la acción directa. Se trata de ’sacar’ al Presidente. Cualquier medio vale. Desde el asesinato (como en el Caso Kennedy) hasta sacarlo en pijama de la cama en la madrugada. Secuestro, extorsión, amenazas a la familia, todo vale. Lo importante es que el Presidente firme una renuncia o lo mata. Muerto es tan útil como renunciado. Aquí necesitará la ayuda de los gorilas uniformados de su patria. Evite que se pasen. Se trata de ’sacar’ al Presidente, nada más. Lo peor es un baño de sangre. Que la cosa pase piola y todo le irá bien. Los Altos Mandos saben que el Estado es para chupar del bote y no les conviene que les modifiquen la situación, por lo que le apoyarán patrióticamente sin chistar. (Tiempo previsto: unas pocas horas. Mientras menos, mejor)
4º Ahora los medios de comunicación han de llorar por la existencia "de un vacío de Poder" que es urgente llenar para "conservar la Democracia y defender el Estado de Derecho". Recurra al apoyo de la Iglesia, que le dará su bendición a cambio del Concordato y de la financiación anual que le paga el Estado. Los Medios de Comunicación saben el valor de la tajada publicitaria que les pasa el Gobierno, la que puede ser incrementada directa y discretamente con un regalito para los dueños. (Este período es muy intenso y muy breve. Dos o tres días es mucho. Mejor si es un mismo día).
5º Los demás Poderes del Estado, Judicial y Legislativo han de llenar el vacío de Poder de conformidad a las leyes y a la Constitución, aunque sea por medios alambicados, oscuros y propios de leguleyos. NO IMPORTA. Lo único importante es que los medios de comunicación digan que el "cambio de Gobierno" (olvide la palabra "forzado") se ha realizado conforme al Derecho, a la Constitución y a las Leyes.
6º Ahora Usted, como nuevo Presidente ha de declarar públicamente (y los medios han de difundir su Declaración) de que respeta por sobre todo la Democracia, la Constitución y las Leyes de su país. Prometa TODO. Desde elecciones libres y anticipadas dentro de tres meses, hasta acabar con el hambre, dar trabajo a todo el pueblo y construir viviendas dignas financiadas por el Estado con Créditos al 1% e hipotecas a 50 años plazo en cuotas fijas. No se preocupe por lo que prometa. La gente se olvida y usted también. Luego haga lo que quiera dentro de los límites que le permita el Gran Hermano del Norte y la oligarquía de su país. El resto de la gente no cuenta.
Recuerde que no hay democracias. Que todos los gobiernos son plutocracias. Y los plutócratas son fieles sirvientes de los que tienen el dinero. Si necesita justificación lea a Macquiavelo y a León Dugut, tratadista francés que sitúa a la Fuerza como principal fuente del Derecho.
Verá como terminará -al final de sus días- con una hermosa estatua en la Plaza principal de la capital de su país.
La gran prensa occidental tiene una antigua y curiosa debilidad. Por más que presuma de libre, independiente, diversa e imparcial —sea en español o en inglés— no puede sustraerse de la obligación de ser absolutamente homogénea, sospechosamente repetitiva y profundamente superficial cuando cumple la orden de apuntar al «culpable».
Si bien buscan decirlo de un modo diverso y convincente, ningún medio poderoso —de donde se generan la mayoría de los cables noticiosos— olvidará marcar al «sospechoso habitual», que esta vez se llama Chávez y por extensión Venezuela —y ahora también Cuba y Nicaragua.
Con su inocultable desprecio por un país que nunca han dejado de considerar república bananera, hoy pasan por encima del presidente Manuel Zelaya y de su valor para levantarse sin un arma contra los que le sacaron del país a punta de bayonetas, ignoran la obra social que le ganó las simpatías de su pueblo y tratan de hacer equilibrio mediático —ya que no pueden borrar del mapa la impresionante sublevación popular— entre la resistencia al golpe y el ridículo aplauso a los gorilas que paga la oligarquía.
Poco o nada parecen importar los reales motivos del golpe o del contragolpe. Pero sobran las alusiones, cuando no las acusaciones directas, a Chávez y al «eje maldito» —Cuba, Venezuela, Nicaragua— más que abundantes, sospechosas, durante la última semana, tanto en la gran prensa norteamericana como en toda la que le hace eco en la región o del otro lado del Atlántico.
Remember The Maine, Girón, Tonkín, Iraq, Irán... Cuando toda la prensa norteamericana apunta a un mismo objetivo, no hay que dudar que detrás, más o menos visible, está el objetivo real del imperio que —ojo— no es necesariamente el del Presidente.
Ya lo advirtió Fidel en una reflexión sobre Obama: «El imperio es mucho más poderoso que él y sus buenas intenciones» (3 de abril de 2009).
Si como ha revelado el prestigioso columnista de The Nation, Tom Hayden, Obama y Chávez sostuvieron una larga reunión sin más testigos que un traductor, durante la Cumbre de Trinidad y Tobago... si de esa reunión se derivó el regreso de los respectivos embajadores a Caracas y Washington, exactamente el 25 de junio —fecha que marca, al menos públicamente, el inicio de la conspiración contra Zelaya que desembocó en el golpe de Estado...
Si Obama, su secretaria de Estado y sus voceros reconocen a Zelaya como presidente y hablan de golpe, aunque no acaben de definir su carácter... mientras los congresistas de la derecha recalcitrante aúllan a favor de los golpistas y presionan groseramente al Presidente...
Si la prensa mejor conectada del mundo —que vive de citar fuentes confiables y cercanas— no acaba de encontrar a los sostenedores de la asonada, cuando todo el mundo sabe que «los golpistas hondureños ni siquiera respiran sin el apoyo de Estados Unidos» (Reflexión de Fidel del 28 de junio), y en cambio esa misma prensa, insiste en culpar a Chávez...
¿Quién nos quita el derecho a sospechar que detrás de todo hay más que el golpe a Zelaya?
Además de apuntar a Chávez y al ALBA, ¿quién puede convencernos de que no se trata de una oscura conspiración de los halcones, que dejaron su país y el mundo lleno de incendios por sofocar al primer presidente negro de Estados Unidos? ¿Acaso no acaban de intentar algo igualmente tenebroso en relación con Irán? (Algo que Obama supo sortear o los líderes religiosos iraníes lograron frustrar a tiempo).
¿Ya olvidamos que Kennedy, considerado por muchos el más brillante de los presidentes norteamericanos, cayó en la trampa de ejecutar los planes guerreristas de su antecesor y terminó asesinado cuando se preparaba para dialogar con Cuba?
La selección de Honduras no exige mucho análisis. La tradición de golpes y de fuerte presencia militar norteamericana en el país, la ceguera de la oligarquía nacional, la inexistencia de un partido político capaz de nuclear a las mayorías desposeídas —junto a la subestimación de la fuerza y articulación de sus movimientos populares—, son factores que convirtieron a la nación centroamericana en el escenario del ejercicio ejemplarizante —más bien amenazante— que, ya no puede haber dudas, trata de enfrentar a Obama con la nueva Latinoamérica, esa que precisamente en Honduras le dio un vuelco a las relaciones hemisféricas reivindicando a Cuba.
Al mismo tiempo que abrieron la puerta de la jaula de los gorilas —como lo ha descrito muy acertadamente la colega Marina Menéndez— los halcones activaron una guerra mediática sin parangón, que en esencia incluyó cierre inmediato de los medios no leales al golpe, represión y amenazas a los periodistas y lanzamiento desde poderosos medios globales (CNN en español a la cabeza), de al menos dos matrices claves: «sucesión forzada» en lugar de golpe y falsos reportes de infiltración, influencia y/o responsabilidad de Chávez y de los países del ALBA en los sucesos previos, actuales y futuros.
Hoy sabemos, gracias a la denuncia del representante de Nicaragua en la OEA que también se ha estado montando una operación más grave y peligrosa si cabe: promover la idea de amenazas militares desde Nicaragua, Cuba y Venezuela, mientras se infiltraban falsos enviados de esos países con armas destinadas al movimiento de resistencia popular.
Con esa campaña en alto y con la IV Flota activada en la región, no hay que tener demasiada imaginación para suponer qué exigencias le estarían poniendo sobre la mesa al Presidente norteamericano los halcones de ese país, hoy seguramente sobrados de tiempo e impacientes por el regreso al poder del que fueron desalojados por los propios ciudadanos norteamericanos, debido al estado en que dejaron a su país y al mundo. Si algo se conoce bien es la habilidad de Cheney y su grupo para montar guerras.
Obama no debe ignorar que este golpe va orientado, efectivamente, contra Chávez y el ALBA, pero al mismo tiempo y no en menor grado, contra él mismo. Por eso el largo y nunca explicado «sí pero no» de su administración sobre lo que ocurre en Honduras. Quién sabe cuántas presiones está recibiendo ahora mismo. Ojalá ya haya advertido que quienes lo presionan, también buscan su cabeza.
Faltan18 dias para la realización de comicios parlamentarios en Argentina, comicios que renuevan la mitad de las cámaras. Candidatos sobran: tanto de la derecha como de la izquierda. Pero que proponen?
La derecha, tiene en claro que no quiere cambiar el modelo y menos el sistema. Es así desde siempre. Se lo critica al gobierno sobre todo por sus aciertos más que por sus errores. La negociación de la deuda externa, la relación con Venezuela, el apoyo al levantamiento del bloqueo a Cuba, el haber participado activamente en la convocatoria contra el ALCA de Mar del Plata, haberse atrevido a enfrentar a la oligarquía en el conflicto del campo o promover el juicio a los genocidas y represores de la última dictadura, son algunos de los ítems que mas escozor producen en la piel de los partidos opositores.
Pero ni Elisa Carrió, ni Mauricio Macri o Francisco de Narváez, presentaron una sola propuesta para salir de la crisis distinta a las recetas aplicadas por los Kirchner. Su campaña consiste en decir que “sabemos de seguridad”, o “por un fondo contra la indigencia”. Más de lo mismo.
La izquierda por su parte, siempre presenta un capítulo aparte en la política argentina. No crece organizativamente, ni en lo sindical ni en lo político. En la Ciudad autónoma de Buenos Aires, se presentan 10 listas de izquierda o centro izquierda. No hay cuatro puntos en los que se puedan poner de acuerdo para avanzar en un proyecto común? Tan distintas son las soluciones que tienen para bajar la desocupación, mejorar la salud, garantizar la educación, erradicar la desnutrición? O es que solo piensan en sus egos? En ser cabeza de lista?
Un sector de la izquierda se mimetiza con el gobierno, otro sector se queda gritando sus verdades en soledad (como desde hace dos décadas) y un tercer sector todavía no reflexionó suficiente acerca de su papel lamentable de furgón de cola de la oligarquía terrateniente, cuando se produjo el conflicto con el campo. La crisis económica mundial también afectó a la Argentina, a pesar que el gobierno se haga el desentendido. Crece el desempleo, baja el consumo, aumenta la pobreza y la miseria y los indicadores industriales se están desmoronando.
Si ahora no están dadas las condiciones para elaborar un proyecto político emancipador cuando será?
O será que la sociedad es irremediablemente de derecha?
Entrevista a Esther Vivas, cabeza de lista de Izquierda Anticapitalista en las elecciones europeas
Por Santiago Alba Rico (*)
Esther Vivas, nacida en Sabadell en 1975, milita desde hace años en los movimientos antiglobalización. Colaboradora habitual de Viento Sur y El Viejo Topo, su trabajo en el campo del consumo y el comercio justo se ha materializado en algunas obras de referencia, escritas en colaboración con Xavier Montagut: “Del campo al plato”, “Supermercados, no gracias” o “¿Adónde va el comercio justo?”. Su experiencia política como militante de base y su sólida formación teórica las ha sumado ahora al proyecto de un nuevo partido, Izquierda Anticapitalista, con el que presenta su candidatura, como cabeza de lista, a las próximas elecciones europeas del 7 de junio.
¿Por qué nace Izquierda Anticapitalista? ¿Crees que hacía falta otro partidito o partícula de izquierdas, una astilla más en esta izquierda nuestra, sabia sobre todo en producir viruta?
La verdad es que no nos vemos como una “astilla”. Más bien como un “esqueje” que quiere aprender de las experiencias del pasado pero que, sobre todo, echa raíces en una tierra nueva y comprende que hay que inventar de nuevo el proyecto emancipatorio.
Izquierda Anticapitalista es una organización política anticapitalista, feminista, ecologista, internacionalista... que defiende un cambio radical del sistema que ponga en el centro de la política y la economía las necesidades de las personas y el respeto al medio ambiente. Frente a los discursos de “refundación” y “moralización” del capitalismo, defendidos por los líderes del G20, es necesario plantear que otro capitalismo es imposible y que “cambiar el mundo de base” es hoy más urgente y necesario que nunca.
Pensamos que para combatir el actual sistema es necesario, junto con la resistencia social, construir una alternativa política y no dejar la representación política en manos de quienes hoy la monopolizan. La izquierda parlamentaria existente es hoy totalmente inservible como instrumento útil para transformar la sociedad. El reto que tenemos es conseguir construir una alternativa anticapitalista que tenga un apoyo social significativo. El camino para hacerlo será largo y difícil, y será el resultado de la suma de muchas voluntades y gentes, pero pensamos que es necesario empezar a andar, con ganas, con humildad y con firmeza, y con los ojos y las orejas bien abiertas para escuchar y aprender de las luchas y de los movimientos reales.
Cualquier izquierdista anticapitalista que lea los lineamientos generales de vuestro programa no puede dejar de asentir con entusiasmo: “Una izquierda en ruptura con el sistema, donde la lucha contra el neoliberalismo se inserte en una perspectiva anticapitalista, que tenga una concepción no institucional de la acción política. Una izquierda comprometida con las luchas, fiel a unos principios feministas, ecologistas, internacionalistas y con una total independencia respecto a los gobiernos social-liberales”. Con unos presupuestos como ésos, ¿por qué no ha sido posible alcanzar un acuerdo con otros grupos políticos afines que presentan sus propias candidaturas?¿Qué diferencia vuestro programa para Europa del de Izquierda Unida, Iniciativa Internacionalista y PCPE? ¿Tuvisteis contactos con estos otros grupos para valorar una candidatura conjunta?
La izquierda es una realidad plural y hay que asumir que es normal que así sea. No hay nada malo en ello. Pensamos que hay que afrontar los debates entre las organizaciones de izquierda desde el respeto mutuo y la discusión franca, buscando concluir en prácticas unitarias. Así intentamos hacerlo nosotras y nosotros. El enemigo es el sistema capitalista y no la organización “vecina”. También es necesario señalar que el nuevo referente político a construir no debe de ser resultado simplemente de una suma de siglas, sino fundamentalmente de la incorporación a la actividad política organizada de buena parte de las y los activistas sociales que hoy no ven claro la posibilidad o necesidad de construir una alternativa política.
Nuestro punto de partida es que es necesario empezar a levantar un nuevo proyecto anticapitalista, ligado a las luchas sociales, que no haga de la actividad institucional el centro de su actividad y que no este formada por políticos profesionales. Pensamos que Izquierda Unida no encarna este tipo de proyecto y que es una formación que no sirve como instrumento para cambiar la sociedad. Se trata de una organización sin vida política ni democracia interna y sin presencia en las movilizaciones, y atrapada por compromisos gubernamentales, como por ejemplo en Catalunya y en Asturies, y hasta hace poco en la Comunidad Autónoma Vasca. A pesar de algunos cambios cosméticos y de imagen en su discurso (algunos solamente, porque con mucha frecuencia Willy Meyer repite el discurso tradicional), su interés en presentarse como un “partido de lucha” carece de credibilidad. Además, episodios tan vergonzosos como las amenazas de expulsión a los concejales de CUT-Bai que habían tenido el elemental gesto solidario de avalar la candidatura de II-SP son una prueba suplementaria de que no es posible construir una alternativa anticapitalista en base a un acuerdo electoral con la dirección de IU. Por supuesto, en su seno hay sin embargo muchas y muchos militantes muy valiosos y honestos, cuya práctica tiene poco o nada que ver con la de su partido, con los cuales coincidimos en las luchas y que también comparten nuestro objetivo de luchar por un cambio radical de sociedad.
En lo que se refiere a Iniciativa Internacionalista lo primero que hay que señalar es que finalmente se haya podido presentar es un dato muy positivo y marca una victoria importante contra la Ley de Partidos, a la que IA siempre ha combativo y cuya derogación exigimos. Denunciamos desde el primer día los intentos de ilegalización de II-SP por parte del Supremo como hemos hecho también en todas las ilegalizaciones anteriores de formaciones políticas ligadas a la izquierda abertzale. La presencia de Iniciativa Internacionalista en las elecciones hace que por primera vez en mucho tiempo un sector de la población cuyos derechos democráticos han sido vulnerados repetidamente en los últimos años pueda votar a la opción política con la que se identifica.
Compartimos con II-SP su crítica al actual modelo de integración europea al servicio del capital y en contra de las y los trabajadores y los pueblos. Compartimos también el rechazo al modelo de Estado nacido de la Constitución del estado español que niega el derecho a la autodeterminación de los pueblos, consagra la Monarquía como forma de Estado y da al ejército el papel de garante de “unidad de la Patria”. Pero para nosotros la defensa de los derechos nacionales de las naciones sin Estado forma parte de nuestra lucha, pero no es el eje central en torno al cual gira todo nuestro combate contra el actual modelo económico y contra cualquier forma de opresión y dominación, sea por motivos de género, opción sexual, cultura o nacionalidad.
Otra cuestión en la que tenemos enfoques diferentes tiene que ver con la estrategia general de la izquierda para hacer frente a la Europa del capital. Para nosotros una cuestión central es la constitución de un referente político anticapitalista europeo, y por ello nuestra candidatura es solidaria con otras formaciones de otros países. Desde hace mucho tiempo hemos participado en encuentros y conferencias internacionales con fuerzas como el Nuevo Partido Anticapitalista (NPA) francés, Sinistra Critica en Italia, el Bloco de Esquerda portugués, el Partido Polaco del Trabajo (una de las principales fuerzas anticapitalista de la Europa del Este), el Partido Socialista Escocés, varias organizaciones griegas como Syriza, Enantia y otras, el ODP de Turquía... Estas elecciones europeas tienen que servir para avanzar en la conformación de este bloque anticapitalista, porque esa es la condición para que el día 8 de junio estemos en mejores condiciones para la movilización y la lucha en el espacio europeo. No pensamos que se pueda combatir al nivel necesario el actual proceso de integración de la UE desde un proyecto basado sólo en fuerzas del Estado español. Es necesaria y posible una alternativa internacionalista orientada hacia una alianza de la izquierda anticapitalista europea, para coordinar un lugar de reflexión y aprendizaje común, un polo de resistencia, y para hacer oír una voz crítica a escala continental.
El PCPE es una organización con la que coincidimos en nuestra oposición a la Europa del capital y a los intentos que la crisis la paguen las y los trabajadores y sus militantes nos merecen la máxima consideración y respeto. Creo que son conocidas nuestras diferencias no sólo en el tipo de organización que construimos, la práctica en los organizaciones de base, etc., sino también en la naturaleza del proyecto político como tal. No pensamos que la construcción de una alternativa vaya a hacerse sobre la base de una identidad “comunista” inspirada en el antiguo bloque del Este, con el cual nunca nos identificamos, sino que se trata de construir un proyecto anticapitalista que recoja lo mejor de las tradiciones revolucionarias del movimiento obrero, de movimientos sociales como el ecologismo, el feminismo o el antimilitarismo y de las experiencias contemporáneas de resistencia a la globalización capitalista, de los movimientos indígenas, etc.
Los acuerdos entre organizaciones políticas deben de ser fruto de procesos que se construyen “desde abajo” y en el tiempo, resultado de una confluencia real en las luchas sociales, cosa que no se ha dado de forma suficiente hasta ahora. Los acuerdos electorales por arriba y “en frío” no suelen funcionar. Todo este conjunto de razones creo que es lo que explica que haya distintas opciones electorales en el campo de la izquierda, algunas nuevas como la nuestra, en la cual han participado varios activistas y militantes de organizaciones sociales, sindicalistas e intelectuales que no son militantes de IA, pero se sienten identificados con la candidatura.
En esta ocasión, el dilema habitual de la gente anticapitalista entre votar resignadamente al “mal menor” o abstenerse, se puede, y se debe, superar, votando en conciencia, sin consideraciones de “utilidad” de ninguna clase, hacia la propuesta política con la que se tienen acuerdos más importantes.
He escuchado algunas críticas por parte de gente a la que respeto en el sentido de que IA es una iniciativa que trata de construir desde el tejado, sin un trabajo previo de acumulación en la base y que busca beneficiarse del tirón mediático del NPA francés y de su líder Besancenot. Un partido como el vuestro, que declara defender “una concepción no institucional de la acción política”, ¿por qué se presenta a las elecciones europeas? ¿Tiene el propósito de proponerse a medio plazo como un recambio institucional de IU, grupo del que originalmente formabais parte?
Desde Izquierda Anticapitalista venimos trabajando desde siempre en los movimientos sociales y hemos participado en múltiples iniciativas, luchas y campañas. Estamos convencidos de que sin movilización y organización social es imposible transformar a este sistema desde la raíz. Sin lucha en la calle no hay cambio posible.
Pero pensamos que hay que intervenir en el terreno político y no resignarse a dejar este terreno en manos de los políticos profesionales y las organizaciones burocratizadas e institucionalizadas. No pensamos que instituciones como el Parlamento Europeo y otras sean reformables o que se puedan cambiar desde dentro, pero sí pensamos que sería muy útil la presencia de activistas anticapitalistas en su seno, para ser altavoces de las luchas, denunciar las políticas que se aplican en contra de los intereses de la mayoría de la población y obtener información útil para las luchas. Una presencia institucional de las y los anticapitalistas permitiría dar más fuerza a los planteamientos de ruptura con el actual sistema siempre y cuando este trabajo institucional esté supeditado al trabajo en la calle, con la gente y por abajo. Francamente, me hubiera gustado mucho oír la voz de algún diputado o diputada anticapitalista en momentos como el desalojo y la carga policial contra las y los estudiantes encerrados contra el Plan Bolonia en la Universidad de Barcelona, o en los debates de política general en el Parlamento o cuando se discuten y aprueban en el Parlamento medidas anti-crisis que benefician esencialmente a las empresas y a los responsables de la misma.
La situación exige tomar riesgos y ser valientes y ofrecer nuevas propuestas y estrategias. Por esto decidimos presentar nuestra candidatura con un mensaje de ruptura y con el objetivo que fuera un primer paso en el largo camino de construcción de una nueva alternativa anticapitalista, que no puede plantearse como un “recambio” de IU, sino como un proyecto diferente y construido sobre otras bases.
No pensamos que nuestra iniciativa sea contradictoria con otras experiencias alternativas en otros ámbitos, por ejemplo las candidaturas alternativas que hay en muchos municipios. Al contrario, van en la misma dirección: la de intentar construir alternativas a una izquierda institucional inservible para la lucha contra el capitalismo.
No hay ninguna fórmula mágica para construir un nuevo referente anticapitalista, ni atajos que nos permitan quemar etapas. Este es una idea que intentamos señalar de forma clara desde que empezamos con esta proyecto. Ni tampoco hay modelos para copiar. Proyectos como el nuevo Partido Anticapitalista Francés (NPA) no son modelos, sino estímulos y referencias a tener en cuenta a la hora de buscar nuestro propio camino. Su existencia da ánimos y permite plantearse que, por difícil que parezca, construir una alternativa es posible. Ante el avance de la Europa del Capital y de la globalización económica es necesario intensificar los lazos entre las izquierdas europeas y esta es la razón de nuestra alianza y colaboración con colegas como Olivier Besancenot y organizaciones como el NPA en Francia, Sinistra Critica en Italia o el Bloco de Esquerda en Portugal.
¿El poder hay que tomarlo o hay que desgastarlo?
Bueno, es una pregunta compleja, que se presta mal a una respuesta breve y da para muchos debates. De forma resumida creo que se puede señalar que el desgaste del poder establecido -no sólo el estatal, sino en el conjunto de las relaciones sociales- es necesario para avanzar en las luchas cotidianas e ir cambiando la relación de fuerzas frente al capital y su Estado. Pero no puede conducir por evolución a la ruptura con el sistema capitalista, que es nuestro objetivo. Si queremos promover esa ruptura con el sistema, será inevitable una confrontación entre el bloque social autoemancipatorio y quienes detentan el poder económico, social y político, que lleve a la ruptura con la lógica de la propiedad privada y las instituciones del Estado y que concluya en la sustitución del entramado institucional actual por otro basado, como decimos en nuestro Programa-Marco, en "una democracia al servicio de la transformación y la emancipación social, que tienda a basarse en la autoorganización y la autogestión de los y las de abajo”.
¿Qué trabajo hace IA en la base, de militancia concreta, en distintos frentes? ¿Con los trabajadores, los consumidores, organizaciones feministas, ecologistas, etc.?
Somos una organización esencialmente volcada en las luchas sociales, en todos aquellos ámbitos y lugares donde llegamos. Nuestro compromiso está en la intervención cotidiana en las luchas y no concebimos una acción política de izquierdas desconectadas de las mismas. Por ello, junto con muchas otras gentes, estamos implicados en las luchas de las empresas en crisis, en defensa de los servicios públicos, contra el Plan Bolonia, en defensa del derecho al aborto libre y gratuito, de las libertades sexuales, en la solidaridad con América Latina, Palestina o el Sahara, en recuperación de la memoria histórica, en defensa del territorio y contra la especulación, contra el cambio climático y en defensa de un mundo rural vivo, la soberanía alimentaria y un consumo crítico… por poner algunos ejemplos. Creemos que hay que estar con todo lo que se mueve, buscando su articulación y destacando su orientación anticapitalista.
Pensamos que una formación anticapitalista como la nuestra debe intervenir en las luchas aportando sus puntos de vista y su perspectiva y también escuchando, con la voluntad de aprender del movimiento real, para poder pensar y actualizar con perseverancia nuestro proyecto político. En las luchas sociales defendemos planteamientos a la vez unitarios y radicales, buscando la coordinación y la articulación entre las distintas luchas para que no se queden aisladas. Una de las grandes victorias del neoliberalismo a sido la enorme fragmentación social que ha causado. Revertir estas tendencias buscando una articulación de las luchas respetando las particularidades y comprendiendo su pluralidad nos parece una tarea fundamental.
La izquierda, a mi juicio, está infrarrepresentada; el aumento del malestar político no se traduce en un aumento de la fuerza, la organización, la capacidad de intervención. ¿Por qué crees que ocurre esto? ¿Qué responsabilidad tiene la propia izquierda? ¿Qué propuestas de unidad concretas tiene IA?
Sí, el gran reto es traducir primero el malestar existente en resistencia social a las políticas dominantes y de ahí pasar al fortalecimiento organizativo de la izquierda en el terreno político y social. El punto de partida que tenemos no es bueno: la izquierda es débil en el terreno social, sindical y político y esto queda patente en las repuestas sociales a la crisis. En los últimos meses hemos tenido múltiples luchas, pero hay que avanzar más en su coordinación y articulación y en la ampliación de su base social.
Hay al mismo tiempo un fuerte escepticismo y desconfianza por parte de muchos activistas sobre la posibilidad (o deseabilidad) de articular un nuevo proyecto político anticapitalista. Es algo lógico y comprensible, visto el desolador balance de los partidos de la izquierda institucional y el peso de las derrotas y los desengaños del pasado. Pero creo que poco a poco va emergiendo, aunque sea de forma todavía embrionaria, el sentimiento de que es necesario organizarse políticamente y avanzar en la conformación de una alternativa.
El gran reto que tenemos enfrente es ser capaces de construir un proyecto común con aquellas personas críticas con el sistema actual pero que todavía se miran a las organizaciones políticas y sociales de izquierda desde una cierta distancia. En eso estamos, con humildad y convicción.
Las izquierdas europeas tienen que luchar en el interior de un continente subjetivamente vencido –en abierta decadencia política- en el que cabe menos esperar una recuperación de la ciudadanía democrática que una pugna entre no-ciudadanos, campo abonado para nuevas experiencia populistas o neofascistas. ¿Cómo ves esta deriva? ¿Cómo se puede luchar contra ella? ¿Y qué desplazamientos, aunque sean milimétricos, pueden introducir las elecciones del 7 de junio?
Es verdad que la Unión Europea está en una deriva extremadamente peligrosa, tanto más porque son muy débiles la conciencia y las herramientas organizativas y políticas para revertirla desde la izquierda. Está claro que la crisis tiene un efecto contradictorio en la situación política y social. Por un lado amplía las posibilidades de un discurso anticapitalista y hace aumentar el malestar y el rechazo, aún impreciso y difuso, frente al sistema actual. Pero por el otro, abona también el terreno para el crecimiento de sentimientos y discursos xenófobos e insolidarios y de alternativas reaccionarias. Una izquierda corresponsable de las políticas social-lberales, que no ofrece una alternativa creíble, totalmente institucionalizada y desconectada de los problemas reales de los sectores populares no sirve para frenar el desarrollo de alternativas populistas y reaccionarias, sino todo lo contrario.
Es necesario contribuir a la organización de la resistencia social con criterios unitarios, fomentando la organización desde abajo, reconstruyendo el tejido asociativo y, al mismo tiempo, elaborar un discurso de crítica radical al actual modelo económico y a las políticas hegemónicas y ofrecer una alternativa al sistema actual desde “abajo y a la izquierda”.
Para ello hace falta también trabajar por “comprender el mundo”, fomentar el estudio, el conocimiento de las diferentes voces del pensamiento crítico, el debate democrático, potenciar las posibilidades de la comunicación alternativa para abrir brechas en la intoxicación mediática permanente… Es una agenda muy exigente, pero pensamos que también es apasionante.
¿Qué resultado esperáis obtener? ¿Y qué piensa hacer IA inmediatamente después de las elecciones? ¿Cuál será vuestra estrategia a partir de entonces? ¿Tenéisprevisto manteneros como partido político con vocación electoral? ¿Os presentaréis a las próximas elecciones generales?
Después de las elecciones esperamos seguir haciendo con más fuerza lo que hemos hecho hasta ahora, es decir, estar en las luchas y las resistencias y seguir trabajando por la construcción de una alternativa anticapitalista que esté a la altura de los tiempos. Confiamos también que haya un mayor acercamiento entre la izquierda social y la izquierda política anticapitalista.
La candidatura ha sido “sólo un comienzo” y esperamos obtener un resultado que nos ayude a seguir avanzando en la construcción de este proyecto anticapitalista que tanto necesitamos y que todavía está por hacer e inventar.
¿Podrías puntuar del 1 al 10 a los siguientes líderes políticos? Zapatero, Obama, Fidel, Chavez, Felipe González, Julio Anguita, Gorbachov, Evo Morales, Correa.
Uff, ¡vaya pregunta!. Soy una militante, no me siento nada cómoda ejerciendo de “profesora política”. Pero en fin, ahí van:
Y, por si no fuera poco, El Mundo llega a titular Chávez se convierte en el primer banquero de Venezuela. Será el primer banquero y el primer médico y el primer maestro, porque ha desarrollado también la sanidad y la educación públicas. Y el primer ingeniero de carreteras si desarrolla la infraestructura viaria. De nada sirve que el presidente venezolano aclare lo obvio y diga que estas empresas que ahora se nacionalizan "no son propiedad de Chávez, ni del Gobierno, sino del colectivo".
Hubiera sido más lógico decir "el banco de Botín" en lugar del "banco de Chávez", porque antes de la venta sí que era de Botín, puesto que se trataba del principal accionista individual. En El País del día siguiente, ya ni siquiera Chávez compra el banco, se lo entregan: "El Santander entrega el Banco de de Venezuela a Chávez por 755 millones".
El objetivo informativo está claro: evitar la asociación entre Hugo Chávez como legítimo representante de los venezolanos y convertir las decisiones de su gobierno en iniciativas personales y, si es posible, que las audiencias crean que el banco se lo queda Chávez para él.
En el mes de Septiembre del año pasado, justo cuando se iniciaba el desplome de Wall Street, el Ministro de Hacienda, Andrés Velasco presentaba ante el Congreso Nacional el Estado de la Hacienda Pública. Uno de sus principales acápites se dedica a cantar loas al mercado de capitales, el cual se presenta como un mecanismo cuasi perfecto para la mejor asignación de los recursos del país, “una necesidad para los hogares menos privilegiados”... “para expandir las micro empresas”, “para financiar la primera vivienda de la clase media..” y para “proteger a las personas y los bienes” (pag. 103).
Cuando hemos presenciado cómo se derrumbaron los más poderosos bancos norteamericanos y otros similares europeos, cómo cayó la AIG, el mayor consorcio de seguros del mundo, cómo el gobierno norteamericano tuvo que gastar billones para rescatar a bancos, aseguradoras, compañías de crédito hipotecario de sus descomunales errores, cómo millones de familias norteamericanas han perdido empleos y sus viviendas y cientos de miles de pequeñas empresas han ido a la quiebra, pareciera que el autor de ese texto estaba burlándose de sus lectores; pero no, sólo estaba repitiendo uno de esas típicas apologías del neoliberalismo, muy distantes de la cruel realidad. El autor se defenderá con que la catástrofe financiera y económica no estaba sucediendo en Chile, sino en EE.UU. y otros países ricos, que aquí estamos sólidos. (“blindados”, se llegó a decir). Ciertamente, por ahora, no hemos llegado a la profundidad de los países capitalistas más desarrollados, pero nada asegura que la crisis aún se agrave en el mundo y también en Chile.
Desde luego, ya ha habido algunos episodios críticos en el mercado de capitales: la quiebra de ALFA, una importante corredora de la bolsa, por especular permanentemente al límite: ya hubo una primera crisis de liquidez que paralizó el crédito bancario y Velasco tuvo que taparla a costa de destinar 1.000 millones de dólares en 24 horas para socorrer a los bancos. Tampoco su estado de la economía previó que pocos meses más se produciría cuantiosas pérdidas en los fondos previsionales de las AFP, principalmente por las colocaciones que éstas hicieron en el exterior, aumentadas por la autorización gubernamental. Entretanto desde diciembre, llevamos cinco meses seguidos de contracción productiva, según el Imacec y el desempleo sigue escalando a cifras records.
El objetivo reiterado por el Ministro Velasco y otros economistas de la concertación y de la derecha, en perfecto acuerdo con los grupos financieros, es que Chile debe seguir expandiendo al máximo el mercado de capitales, con las mayores libertades posibles y estimulado convenientemente con subsidios y recortes tributarios para sus gestores. El Informe 2008 reconoce que es la misma línea seguida desde los primeros años de la dictadura, con medidas como la liberalización de las tasas de interés, la privatización del sistema previsional, bancos y empresas de servicios públicos, la autonomía del Banco Central y en los años noventa, entre otras, la remoción del control del movimiento de capitales en moneda extranjera.
Luego vinieron en el 2001, la ley MKI “que tuvo como uno de sus principales componentes la liberación del impuesto a la ganancia de capital sobre acciones con presencia bursátil”(pag 111); la ley MKII (2007) que “estableció una exención tributaria a las ganancias de capital obtenidas en la venta de acciones de sociedades de capital de riesgo”. (pag 112) Permite además el surgimiento de un submercado de “alto rendimiento”, (obviamente en base a especulación) la inversión en instrumentos de baja calidad (inferior a BBB, también llamados bonos basura) y la creación de nuevos y sofisticados valores ficticios.
Un típico submercado de esta clase es el de los Hedge Funds. (Según el diccionario “hedge” tiene varias aplicaciones como “vagabundo”, “hediondo”, “clandestino”, “enredoso”, etc. En la Bolsa es una apuesta en sentido contrario a otra del mismo apostador, para compensar posibles pérdidas. To hedge es evadirse y también se refiere a un sujeto de mala ralea) Mientras esta “industria” de los hedge funds está en tela de juicio en el exterior, como factores de la crisis, en Chile son cada vez más demandados, algunos ya obtienen altos rendimientos, gracias a que sus administradores operan “apalancados” o sea en base a fuerte endeudamiento. (El Mercurio, 6 de diciembre 2008) Aunque los apostadores de estos fondos son la gente más rica y ociosa del país, su ruina puede desencadenar graves crisis sistémicas arrastrando a muchos miles de inocentes, como lo estamos viendo en EE.UU. y otros países, además de los altos costos para los contribuyentes y para los servicios sociales traerá el alto rescate que se está dando a los culpables de la debacle.
Con razón, con todas las reformas legales impulsadas por los gobiernos de la Concertación, los negocios bursátiles se han multiplicado casi 8 veces entre 20001 y 2007 y la Bolsa de Santiago es más grande que las de Buenos Aires, Caracas y Bogotá, a pesar de que las economía reales de Argentina, Venezuela y Colombia son más grandes que la de Chile.
Este gigantismo a que se aspira es todo lo contrario de lo que debe ser. No es efectivo que el desarrollo económico estable de un país (y no un crecimiento anárquico, concentrado en unos pocos, sin dirección colectiva planificada y controlada) se logra con un sistema financiero sobredimensionado y desregulado. Más bien al contrario, las volatilidades y vulnerabilidades que lo caracterizan se trasmiten a la economía real, con catastróficos efectos, como se ha demostrado en muchos casos en el pasado reciente. (México, Argentina, Uruguay y Chile) Precisamente, entre las causas de la crisis financiera global están la hipertrofia y la desregulación otorgadas a las operaciones de capital, al punto que el G-20 reconoce ya la necesidad de profundas reorganizaciones del sistema financiero).
En Chile, como en EE.UU, los llamados servicios financieros han ido absorbiendo una proporción creciente del PIB, dejando muy atrás, los ingresos de actividades productivas como, por ejemplo, la agricultura y la industria manufacturera.( Cuadro 2, pag 21) Es una inversión de valores y prioridades. Dentro de los servicios financieros, las ganancias de los intermediarios (bancos, corredores, AFP, etc) y las remuneraciones a sus ejecutivos son enormes, comparadas con las mismas que se pagan en actividades productivas y sociales. Los ingresos de banqueros y financistas constituyen para las pymes y los consumidores una carga gravosa que se traduce en elevados intereses y comisiones, a la vez que esos mismos bancos pagan a los pequeños ahorristas magros intereses por sus colocaciones. Con razón, hoy son muchos y prestigiosos reconocidos economistas norteamericanos y europeos están proponiendo la nacionalización de los bancos y compañías financieras. Aunque sea en forma transitoria, la nacionalización es un reconocimiento que los banqueros y financistas privados ya no pueden manejar una actividad basada en recursos ajenos y que es vital para la seguridad y estabilidad de la economía de las naciones.
(*) José Cademártori fue ministro de Economía del Presidente Allende. Tomado de Rebelión
Mañana es el Día Internacional de los Trabajadores.
Carlos Marx convocó a la unión: “Proletarios de todos los países, uníos”, aunque muchos pobres no eran proletarios. Lenin, más amplio todavía, llamó también a los campesinos y a los pueblos colonizados a luchar unidos bajo la dirección del proletariado.
La fecha de la celebración se escogió como homenaje a los mártires de Chicago cuando el 1ro. de Mayo de 1886 iniciaron una huelga, en un país capitalista cuya masa trabajadora sufría el desempleo y otras calamidades asociadas a las crisis económicas, inseparables del sistema. Sus derechos no se reconocían y los sindicatos eran vistos por la burguesía cual si fuesen organizaciones terroristas enemigas del pueblo de Estados Unidos.
Los capitalistas acudieron posteriormente a sus mejores armas: la división y el economicismo para desmontar la lucha revolucionaria. El movimiento obrero se dividió y las demandas sindicales, para muchos en medio de la pobreza reinante, eran el objetivo principal, más que el cambio de la sociedad.
Estados Unidos se convirtió en el país capitalista con mayores diferencias entre los ingresos de los ricos y los pobres. A la sombra de su hegemonía, América Latina se convirtió, a su vez, en el área del Tercer Mundo, donde las desigualdades entre ricos y pobres eran más profundas. Los ricos disfrutaban de niveles de vida, comparables con los de las burguesías de los países desarrollados de Europa. La noción de Patria había desaparecido en las capas más ricas de la población.
Era inevitable el choque de la gran potencia del Norte y la Revolución Cubana. La heroica resistencia del pueblo de nuestro pequeño país fue subestimada.
Hoy están dispuestos a perdonarnos si nos resignáramos a volver al redil cual esclavos que, después de conocer la libertad, aceptaran de nuevo el látigo y el yugo.
Hoy el planeta se debate entre crisis económicas, pandemias, cambios climáticos, peligros de guerras y otros problemas concurrentes. La tarea política se vuelve más compleja, y existen todavía los que se hacen ilusiones de que los pueblos pueden ser manejados como títeres.
No puede decirse todavía la última palabra sobre la evolución futura de la actual administración norteamericana. Hay elementos nuevos, tanto de carácter objetivo como subjetivo. Estudiamos y observamos cuidadosamente cada uno de sus pasos. No somos incendiarios como algunos imaginan, pero tampoco tontos que se dejan engañar fácilmente por los que creen que lo único importante en el mundo son las leyes del mercado y el sistema capitalista de producción. Estamos todos en el deber de luchar por la paz; no existe otra alternativa. Jamás, sin embargo, el adversario debe hacerse la ilusión de que Cuba se rinda.
Esperamos que cada Primero de Mayo miles de hombres y mujeres de todos los rincones del planeta compartan con nosotros el Día Internacional de los Trabajadores, que durante 50 años hemos venido celebrando. No en vano, mucho antes del Primero de Enero de 1959 habíamos proclamado que nuestra Revolución sería la Revolución de los humildes, por los humildes y para los humildes. Los éxitos de nuestra Patria en las esferas de la educación, la salud, la ciencia, la cultura y otras ramas, y en especial la fuerza y la unidad del pueblo, lo están demostrando, a pesar del bloqueo despiadado.
Coincidiendo con el 48º Aniversario de la Victoria de Playa Girón, culminó ayer- 19 de abril- la triple jornada de lucha por la Libertad de los Cinco, organizada por el Comité Argentino, con la participación de numerosas organizaciones políticas, sociales y defensoras de los Derechos Humanos.
Las actividades habían comenzado exitosamente el viernes 17 con la instalación de una radio abierta frente a las oficinas de la Cámara de Comercio Argentina Estadounidense en pleno centro de la Ciudad de Buenos Aires, en las proximidades de los tribunales capitalinos. En esa oportunidad, los compañeros del Comité, con el valioso aporte de numerosos integrantes del Movimiento Territorial de Liberación, denunciaron la existencia de Presos Políticos en los EEUU y distribuyeron material de propaganda exigiendo el Cese del Bloqueo, la Libertad de los Cinco y la devolución de la Base de Guantánamo a su dueño legítimo, es decir, al pueblo cubano.
Las jornadas continuaron el sábado 18 de abril con instalación de mesas en espacios públicos, charlas informativas y proyección de películas realizadas por el Comité y por las organizaciones que integran el Movimiento Argentino de Solidaridad con Cuba en diversos lugares de la Capital y del Gran Buenos Aires.
Finalmente ayer, 19 de Abril, llevamos el reclamo ante la representación diplomática de los EEUU en nuestro país. Con la presencia de más 400 compañeros se desarrolló un Acto Político Cultural frente a esa representación diplomática.
La compañera Julieta Colantuono integrante del Comité dio lectura a la Proclama reclamando al gobierno de Obama la reparación inmediata de la enorme injusticia que padecen nuestros Cinco entrañables hermanos desde hace más de diez años. En la conducción del acto y durante el desarrollo del mismo participaron jóvenes argentinos egresados de universidades cubanas.
Paula Crocitto, licenciada en Cultura Física en Cuba, se refirió a la epopeya de Playa Girón. Resaltó el valor del pueblo cubano puesto en juego en la defensa de la entonces joven Revolución. Comparó la generosidad de la Cuba victoriosa que canjeó a 1113 mercenarios hechos prisioneros por compotas y medicinas para los niños, con la crueldad y el ensañamiento que el Imperio pone de manifiesto actualmente con Gerardo, Antonio, Ramón, René y Fernando y también con sus familias.
El acto contó con el brillante aporte artístico y solidario de la Agrupación Folklórica Cubana, Plaza Francia y las jóvenes infaltables cantautoras argentinas Alejandra Rabinovich y Paula Ferré.
El joven Gustavo Méndez, egresado de la Universidad de Arte de Cuba, recitó el poema Hombre Preso que mira a su hijo, compuesto por el poeta uruguayo Mario Benedetti en homenaje a Victor Jara. Luego fue el turno del compañero actor Guillermo Somoza que nos conmovió con el recitado de la hermosísima “Elegía de los Zapaticos Blancos” de Jesús Orta Ruiz. El broche de oro estuvo a cargo del compañero Fernando González quien interpretó el valiente y vibrante alegato de Nicolás Sacco y Bartolomeo Vanzetti condenados a muerte y finalmente asesinados por el Imperialismo, en agosto de 1927.
Algunos compañeros, en representación de todos los presentes, firmamos una carta dirigida al Embajador de los Estados Unidos en la Argentina, el señor Earl Wayne, en la que exigimos que el Presidente Barack Obama utilice los atributos que le confiere su cargo para disponer la libertad inmediata de Gerardo, Ramón, Antonio, Fernando y René . Asimismo reclamamos al Fiscal General de los EEUU, Sr Eric Holder y a la Secretaria de Estado, Sra Hillary Clinton, el otorgamiento inmediato de las visas para Olga y Adriana. A pesar de nuestra insistencia, demostrando una actitud intolerante y hostil, los funcionarios de la delegación se negaron a recibir la carta que oportunamente enviaremos por vía postal.
Hoy se cumplen 33 años del último golpe militar en Argentina. El más sangriento de la historia. Que dejó un saldo de 10.000 muertos y 30.000 detenidos-desaparecidos.
Ayer por la noche, se realizó un festival artístico en la puerta del Palacio de Tribunales, con la presencia entre otros de León Gieco y la actriz China Zorrilla. En el día de hoy se movilizaron decenas de miles de personas, muchas de ellas organizadas en partidos políticos, organismos barriales, sindicales y de derechos humanos. Pero también se movilizó mucha gente suelta, que no está encuadrada en ninguna organización, pero que no olvida ni quiere que se repita el horror vivido hace tres largas décadas. También hay que resaltar la gran cantidad de jóvenes que se dieron cita. Jóvenes que ni siquiera habían nacido en esos años, pero que ya se les ha hecho conciencia esta nefasta fecha.
Fue la movilización cuantitativamente más importante que se dio en el último año, sin dudas. Y por un hecho político no menor: recordar a los compañeros desaparecidos y repudiar al Terrorismo de Estado, las torturas y a los genocidas (militares, policías y civiles) y sus mentores (políticos, empresariado y medios de comunicación).
El aspecto negativo es que se realizaron cuatro actos en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, tres de los cuales fueron movilizaciones a la Plaza de Mayo. La razón: no se pueden poner de acuerdo ni siquiera en un par de puntos. Entonces en el primer acto se movilizaron los organismos de derechos humanos encabezados por Madres de Plaza de Mayo –Línea Fundadora- el Servicio Paz y Justicia de Adolfo Pérez Esquivel y la Liga Argentina por los Derechos Humanos, -entre otros organismos- quienes leyeron un documento consensuado exigiendo cárcel común ya a todos los genocidas.
Luego llegaron las organizaciones peronistas afines al gobierno, quienes reivindican a los desaparecidos como si solamente fueran “compañeros peronistas”, desconociendo que hubo desaparecidos de otras tendencias políticas. Y por último fue el turno de las organizaciones políticas de izquierda, quienes se oponen al gobierno en todas sus formas y por lo tanto no pueden marchar con los peronistas. Como si esto fuera poco, en la ex Escuela de Mecánica de la Armada -donde funcionaba el mayor centro clandestino de detención y desaparición de personas y es actualmente un Espacio para Memoria- la Asociación de Madres de Plaza de Mayo organizó otro acto recordatorio.
Cuando los sectores oligárquicos junto a la Iglesia, la oposición política y los medios de comunicación masiva están más unidos que nunca, sosteniendo un paro de rutas y de comercialización de granos con el propósito cierto de tumbar al gobierno, los sectores populares no podemos consensuar ni siquiera un documento que exija cárcel a los genocidas y juicio y castigo a los culpables. Así estamos.